Propuestas de palabras
neutras
-Otro enfoque sobre el género de las palabras-
Yo, sinceramente, sigo pensando que me
parece más justo, racional y práctico utilizar una misma palabra
para designar a la persona que ejerce una profesión, pues, la
profesión en sí, me parece a mí que es la misma tanto si la
practica un hombre como si la practica una mujer, aunque difiera en
ciertos matices de estilo.
Ahora bien, es cierto, como comentaba
en un post anterior, que por lo general los femeninos se “forman”
a partir del masculino, lo cual me hace pensar que esto es algo que
habría que solucionar pues, no es de extrañar que las personas que
abogan por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, entre las
cuales me incluyo, piensen que es una injusticia nombrar a una mujer
como médico, abogado, juez, bombero, soldado, etc. Sin embargo yo,
como ya vengo haciendo saber, no estoy de acuerdo con esa modalidad
que se está dando actualmente de convertir el masculino de las
profesiones en femenino, cambiando la terminación por a,
simple y llanamente, creando así esa “cojera” gramatical
que implica que queden por ahí pululando palabras como taxista,
periodista o psiquiatra, que por
el hecho de terminar en a, ya
valen tanto para masculino como para femenino.
Pienso yo, en mi
ideal de reforma de la gramática de la lengua española, que se
impone entonces hallar un término que tanto sirva para el masculino
como para el femenino, anulando o suprimiendo el que sería antiguo
masculino, pero sin necesidad de crear femeninos chapuceros sobre la
marcha y de esta manera no ofender a nadie y sí dejar regulado un
sistema gramatical que se adapte a esa deseable igualdad de derechos
entre hombres y mujeres.
Claro que soy
consciente de que esto supondría cierta complicación hasta que los
ciudadanos de a pie lográramos acostumbrarnos a la novedad, pero no
me parece, sin embargo, que vaya a ser más complicado que lo de
feminizar los masculinos. Si se establecen nuevas normas, procuremos
que sean eficientes y puedan cumplir su cometido.
Me
atrevo aquí a proponer algunas sugerencias, siendo consciente, por
supuesto, de que no tengo conocimientos suficientes acerca de la
etimología de las palabras, ni he estudiado filología ni estoy
capacitada para tal fin, pero, bajo mi punto de vista, sí que puedo
proponer
y luego, los que realmente tengan autoridad en la materia, que
dispongan,
pero, por favor, eso sí, que los hombres se abstengan de imponer.
He
pensado que tal vez podríamos probar con las terminaciones en l
para los antiguos masculinos en
o resultando por
ejemplo, de abogado abocal,
de médico medical,
etc. El plural, que acogería a los dos sexos, sería les
abocals, les medicals.
Para
los antiguos masculinos terminados en ero,
cuyo femenino resultaba en era,
como cartero, cocinero, enfermero, peletero...,
cuyos femeninos hasta hoy han sido cartera, cocinera,
enfermera, peletera, podríamos
tener ahora carter, cociner, enfermer, peleter. De
donde resultaría la carter, el cociner, o
en plural les enfermers.
Para
los que terminaban en a
y valían lo mismo para el masculino que para el femenino, siendo, a
mi entender, palabras femeninas por excelencia pero empleadas de
manera válida para expresar el masculino, podrían ahora sustituirse
por ciertos neutros que resultarían de la siguiente manera: de
taxista taxist, de artista
artist, de periodista
periodist, de
economista economist, de
oculista oculist...
Para las
terminaciones en tra, como psiquiatra, pediatra, ególatra,
propondría psiquiatrense, pediatrense, egolatrense.
Plural: les psiquiatrenses, les pediatrenses, les
egolatrenses. Claro que esto me recuerda a la ya existente
castrense y me da un mal rollo... Me pregunto por qué esta
palabra terminará en ense, como jijonense, complutense o
cisterciense, palabras que opino que ya están
actualizadas, pues, si la universidad es complutense y no
complutensa, si el monje es cisterciense y no cistercienso y si los
ciudadanos y las ciudadanas de Jijón son jijonenses y no
jijonensos ni jijonensas, me parecen términos que ya
llevan un gran camino adelantado. Lo que me sigue inquietando es lo
de castrense..., ¿se llamará así para no confundirse con
castrado o castrada?
Otras como sargento
resultarían en sargent. El sargent, la sargent o les sargents.
Igual para teniente, tenient. Para coronel, capitán o
almirante ya lo iré pensando... Es que no entiendo mucho de
graduaciones militares.
De alcalde y
alcaldesa, sobre cuya problemática ya hablé en un post anterior,
podría solucionarse usando el término común alcalder. El
alcalder o la alcalder y les alcalders.
Ese término que
tantas risas provocó, que tantos quebraderos de cabeza produjo o que
tanta polémica suscitó, cuando Bibiana Aído, por primera vez en
público, según parece, se atrevió a pronunciar como miembros y
miembras, lo cual tiene su razón lógica de ser si está
aceptado y aconsejado médica, abogada, jueza o
bombera, vendría a tener su contrapartida en mi propuesta de
neutralidad manifestando tal cualidad o desempeño en una palabra
común que podría ser membrer, cuyo plural membrers
(aunque suene un tanto anglosajón) acogería a los miembros y a
las miembras de cualquier asociación o entidad española.
Y así
sucesivamente deberían ir revisándose todas las palabras que hagan
referencia a profesiones, actividades, cualidades y demás
características que puedan ser aplicadas a hombres y mujeres de
manera que ningún significado implique la idea de discriminación,
inferioridad, desprecio, ridiculez ni nada por el estilo y que, por
supuesto, no propicie la lucha de sexos. Como se suele decir
coloquialmente: “ni pa ti ni pa mí”, lo que se pretende es que
haya igualdad y que todes quedemos conformes.
En cuanto a
pederasta, espero que no haya que reformar este término
porque tal especie tienda a desaparecer.
V. E.