Otro campo de visión de la Visionaria Enmascarada

viernes, 8 de marzo de 2013

Casco en bici obligatorio


Me pregunto si está demostrado estadísticamente o de alguna otra manera que el casco salve la vida del ciclista. Yo, sinceramente, creo que lo único que demuestra esta absurda medida que al parecer nos van a imponer a l@s que como yo nos gusta pasear en bici, hacer los recados o las compras pertinentes en bici o simplemente desplazarnos por ciudad en bici porque nos parece una forma más práctica, rápida, económica y saludable de ir de un lado a otro por ciudad, es la necesidad de los ayuntamientos de encontrar la manera de sacar un dinero extra que son capaces de buscar hasta debajo de las piedras.

Sí, amig@s, ¿alguien piensa que si nos imponen la obligatoriedad del caso a los ciclistas en ciudad es por protegernos?, pero, si sobramos gente..., si cuanto menor sea el número de habitantes por ciudad, menor será el índice de paro.

¿Cómo es que los gobiernos no están haciendo nada por evitar el creciente número de suicidios que se está dando cuando hay personas que llegan a un punto en sus vidas que no encuentran una opción que les posibilite seguir haciéndolo? ¿No están los gobernantes robando el dinero de los contribuyentes, de los ciudadanos de a pie, que somos las personas más vulnerables a causa de esta maldita crisis que nos consume hasta el punto de que hay gente que no encuentra ya medios a su alcance para vivir en una sociedad que está planteada para el consumo y por el consumo?

No hay dinero para ayudas, no hay fondos para subvenciones. Para mí es más que evidente que uno de los medios más cómodos al alcance de los ayuntamientos es la práctica de la temible multa. Claro que, me digo, qué ilusos si pretenden que hoy día los ciudadanos, que apenas tenemos para cubrir las necesidades diarias (los que las tenemos), estaremos dispuestos a pagar multas, en el caso concreto que nos ocupa, los aficionados a circular en bici, por no llevar el casco puesto en nuestros desplazamientos por ciudad.

Sí, ya sé que de esto deviene otra pregunta pertinente: ¿por qué no vamos a llevar el casco puesto cuando circulemos en bici si, como parece, va a salir una ley que lo haga obligatorio? Pues porque montar en bicicleta es uno de los ejercicios más saludables y satisfactorios, de esos capaces de aumentar nuestra tasa de endorfinas y no solo por el ejercicio del pedaleo en sí, sino por la libertad y la ligereza que permite sentir a quien lo practica. Libertad de movimientos, al sentirte desprovisto de cualquier peso añadido, o de incómodas ataduras o artilugios que nos imposibiliten o hagan más incómodos los ademanes o giros de cabeza para mirar hacia los lados para controlar la circulación a nuestro alrededor, para tener un campo de visibilidad suficiente para abordar la tarea de cruzar o, en definitiva, poder practicar un ejercicio que en sí debería proporcionar toda la libertad del mundo, toda esa sensación de sentirnos libres de ataduras, de sentir el oxígeno del aire rozando nuestra piel, los poros de nuestra cabeza despejados de cualquier opresión y el masaje relajante que proporciona nuestra cabellera al viento.

Pero a alguien se le ha ocurrido que es hora de “salvar vidas a los ciclistas” y para ello nada mejor que obligarle a llevar su casco puesto, aun a riesgo de provocarle ciertas incomodidades que le convertirán el sano y placentero ejercicio de pasear en bici en una tarea incómoda que le supondrá adicionar una carga más o menos pesada, molesta, incordiante y que, en la mayoría de los casos no está demostrado que sirva de mucho en caso de accidente, más bien, pienso yo, que favorecerá provocarlo, debido, como decía antes, al impedimento de la buena visibilidad o facilidad de movimientos o giros rápidos y efectivos de cabeza en momentos de la circulación en que se necesite la libertad total y absoluta de reflejos.

Ahora, lo que no tengo muy claro es si lo que pretenden es multarnos para sacar de alguna forma ese dinerito extra que les está haciendo falta o tal vez lo que esperan conseguir es deshacerse de un buen número de "molestos ciclistas que obstruyen o ponen en peligro el tráfico en las ciudades", que, ante la incomodidad de llevar el casco puesto o el temor a ser multados, se retirarán de la circulación.

Yo, aparte de expresar mi sincera opinión y adhesionarme a las plataformas o asociaciones de ciclistas que no están de acuerdo con la puesta en marcha de esta ley y tratan de impedir que se promulgue, voy a terminar este post con una imagen fotográfica, porque, como muy sabiamente dirían los orientales: “una imagen vale más que mil palabras”. Ésta corresponde a una instantánea de una famosa película que supongo que la mayoría habréis visto, El Sexto Sentido, sí, justamente esa en la que el niño protagonista en ocasiones veía muert@s...



V. E.


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